La farmacéutica Johnson & Johnson respondió a las versiones vertidas por jerarcas de la Iglesia Católica en St. Louis y Nueva Orleans en el sentido de que la vacuna desarrollada por este laboratorio estaba “moralmente comprometida” por haber sido creada a partir de células de un feto producto de un aborto. La compañía reiteró que el fármaco no contiene tejido alguno y que ha sido fabricada a partir de lo que llaman “adenovirus”, que es la misma tecnología empleada para crear la vacuna contra el ébola. Aun con esto, en todos los estados, el paciente tiene la opción de elegir cuál de las fórmulas es la que se le aplica, y de sentirse incomodo con la recientemente autorizada, puede esperar a que haya disponibilidad de cualquiera de las otras dos.